Alguna vez le dijeron "el San Jorge de los milagros". Y... Si uno analiza a fondo la manera en que el "expreso verde" obtuvo el ascenso al Argentino A se puede decir que la persona que registró esa frase estuvo muy acertada. En Comodoro Rivadavia venció 3 a 1 a la CAI, un rival que acumulaba un récord de siete Promociones sin perder. Cuando el próximo 17 de julio cumpla cuatro años de existencia, ya habrá logrado el ascenso que clubes centenarios no consiguieron.
Lo padeció en carne propia el mismo Atlético. En la definición de la temporada 2003-04 el "decano" había perdido en el Monumental por 1 a 0. En la revancha, el equipo patagónico cayó por la misma diferencia, pero como tenía ventaja deportiva se quedó en la B Nacional. Esta vez no corrió con la misma suerte, ya que se encontró ante un equipo con hambre de gloria al que no le importó el contexto en el que llegaba (perdió 0-1 en casa).
Únicamente con predisposición, esfuerzo y mucho corazón se logran plasmar hazañas como estas. En honor a la verdad, salvo los mismos integrantes del plantel, muchos no creyeron en este San Jorge.
En los más de 60 partidos que le tocó jugar fue superando numerosos contratiempos. Lo sufrió hasta el último momento por tener un plantel corto en jugadores. El técnico Hugo Corbalán tuvo que remendar el equipo desde que comenzó a disputar las semifinales. Perdió la final y, en los duelos de la Promoción debió utilizar chicos de 17 y 18 años y hasta completó el banco con jugadores lesionados que no podían jugar.
Con semejante panorama, muy pocos apostaban a que consiguiera un buen resultado en el difícil estadio patagónico. Juan Acosta y Exequiel Narese marcaron para el "expreso verde" en el primer tiempo. La CAI, que descontó por intermedio de Nicolás Bubbas, parecía aferrarse a la categoría. Sin embargo Narese, cuando faltaban cuatro puntos para que finalice el cotejo, marcó el tanto del triunfo y del ascenso. Ganarlo fue cuestión de milagro. Pero vale.